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martes, 29 de junio de 2010

Hambre

Me apetece 


Me apeteces.

Tú sabes que si
Sabes que tengo hambre.

Sabes como puedo matarla,

Sabes calmarla.



Hambre.
Hambre de ti y de mi,

hambre insaciable, 

hambre prohibida.



Hambre que me contradice la voluntad y el deseo.

Hambre que muere saciada.

Hambre que solo una caricia calma.

Hambre que solo tus besos matan.

martes, 27 de abril de 2010

Hablame de amor


[Fotografía: Steve Hanks]

Hablame de amor.

Entras despacio en mi vida, pintando cada día con un color diferente, haciendo nacer una sonrisa en el ama. Llegas como aquel que no quiere nada, pero transformas las horas en segundos y las noches se transforman en cuentos de hadas. Los sueños se convierten en la formas que les das y las sombras me devuelven el reflejo de tu cara , sonriendo.

Hablame de amor.

Me envuelves en un abrazo de ternura, como si fuera una niña a quien quieres proteger. Haces que mi corazón se dispare, que bata descompasado hasta encontrar el ritmo del tuyo. Perfumas mi piel con el aroma de tu piel, que se cuela en la mía con cada deseo. En mi boca el sabor suave de tus labios en un beso que imagino infinito.

Hablame de amor.

En mi silencio nace el tono hechizero de tu voz que estremece el alma. Palabras de cariño que suenan en el corazón como caricias. Silencios que rebosan ausencias y que se hacen melodía en mi pecho, tornandose en nostalgia de lo que ha de venir. Anhelos de tenerte en mi vida.



Hablame de amor.

Necesito tanto oírte hablar de amor, de saber el sentido que le das. Quiero conocer las palabras que pronuncias en voz baja, susurrando al viento deseos y voluntades. Hablame de tus sentidos y emociones. Hablame de ti, hablame de mi; aunque solamente sea una ilusión de un sueño inacabado.

Hablame de los dos.

jueves, 22 de abril de 2010

Lágrimas



[Fotografía: Steve Hanks]


Hay momentos en que una lágrima es una sonrisa,
hay momentos en que una lágrima es dolor.


Horas repletas de ti, otras vacías de mi,
Existes en mi, me busco dentro de ti.



Hay lágrimas que son todo
Y hay lágrimas que no son nada.



Momentos contigo en mi
Escritos en una lágrima.

Safe Creative #1004125974757

jueves, 8 de abril de 2010

Tus manos.


[Fotografía: Samantha Wolov]


Son tus manos, son tus ojos, son tus labios los que dan vida a mi deseo.

Y soy deseo a causa de las caricias que nacen de tus dedos y que sin prisa, recorren cada centímetro de mi piel, rozando o agarrando según que partes de mi cuerpo.

Por caricias que nacen de tu lengua y en mi cuello y se detienen en las curvas de mis pechos.

Que bajan por mi cuerpo, escurriéndose lentamente, saboreando, deteniéndose una vez más en mi vientre para volverme expectante, ansiosa y deseosa.


Continúa su camino hacia el mismo centro de mi sexo.

Y allí se unen con tus manos.

Tu lengua me recorre y recoge el fluir de mi deseo mientras otra se introduce en mi interior, ansiosa y ambiciosa y entre las dos se entabla una batalla para sacar de mis labios un suspiro y un gemido.

Triunfadoras ambas y ninguna perdedora, no dejan de acosar otras partes de mi cuerpo.

Tan solo se detienen para dejar paso a las miradas, que veloces me recorren por entero y a tus besos, que entretenidos en mis labios, ahogan mis suspiros y me ofrecen el sabor de mi deseo.





Y unidos en un abrazo, tú me posees, pero yo te abarco, tú me ocupas pero yo te encierro.

Y en este juego que jugamos, siempre nuevo, tú me vences para que salga triunfadora y yo te derroto para que salgas victorioso.



Entre tus brazos soy caricia, soy mirada, soy deseo.



Safe Creative #1004085939544

miércoles, 10 de marzo de 2010

Realidad soñada


En el mar de mis pensamientos vuelvo siempre, en esos intensos momentos que te recuerdo.

Me acuerdo de ti, como gaviota de alas blancas, sueltas que junto a mi cuerpo se transforman en brazos fuertes. Gaviota que se alimenta en el mar de mi cuerpo.

Llegaste con el olor de las palabras, de frases no inventadas; lograste liberar de mi pecho sentimientos y deseos.

Confieso a la brisa del mar el deseo de tenerte, una y otra vez, entre mis brazos, dentro de mi.

Trazas una ola de dolor y misterio que se mezcla con la mía y en silencio se funden en la playa de nuestra amistad, rodando por la arena y mojando nuestros cuerpos calientes de pasión.

Bebemos el puro néctar de uvas blancas fermentadas, cuya esencia nos llena el alma de esperanza.

Me acuesto en las dunas de tu cuerpo y te ruego que vuelvas cada atardecer.
Los dos volvemos siempre que el sol nos ilumina en las madrugadas vacías.

El tiempo y la distancia dejan de existir entre nosotros
en aquellos momentos de locura, de voluntad por tenernos, entregándonos uno al otro sin límites